
Todos conocemos los secretos de Griselda, pero muy pocos saben a ciencia cierta lo que ocurrio aquel verano. Una tarde, se comenta en el condado, salió a comprar rabanos congelados para preparar su plato favorito. Dos noches despues, volvió de la mano de dos enanos. No contó a nadie su aventura, pero algunos la imaginamos.
1 comentario:
Orgulloso de leer como utuliza enanos en las redacciones, espero que esa aficion llegue a mas y la proxima sean enanos pero con mas enanos.
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